La guerra de la sicología sin “p”

Sicología sin P, el inicio

Mi primer empleo fue de ayudante de biblioteca cuando tenía unos trece o catorce años. Al poco de estar allí investigué en las enciclopedias las carreras que me interesaba estudiar, y cual fue mi sorpresa cuando al buscar “psicología” en el mejor diccionario enciclopédico que había me remitía a la palabra “sicología”. Allí sí que había una descripción completa de la “psicología”.

Esto me sorprendió sobremanera, pues siempre en todos lados vi escrito “psicología” y no “sicología”, pero una pequeña investigación me llevó a que desde mediados del siglo XX la academia había autorizado y recomendado escribir sin p absolutamente todos los compuestos de ps-

Había más cambios, los grupos -ns- se simplifican s, y así se escribe costitución y no constitución, pero hasta ahora mismo incluso el frontpage me subraya en rojo “costitución”. Mnemotécnico se escribe nemotécnico, y hay bastantes bastantes más cambios que los hablantes no seguimos.

La guerra de la sicología sin P

Aquel día me alisté en mi primera guerra privada, la guerra contra la p de siología, y tan sólo una vez en cuarenta años he traicionado su bandera.

Esa guerra no me ha traído nada más que disgustos, desde ser recriminado por profesores de literatura en público por no poner la n a Costitución y múltiples discusiones con los que piensan que la “p” da renombre y prestigio o simplemente es una forma de atarse al pasado, al alma con el argumento absurdo de que “psicología”  en griego significa la ciencia del alma y “sicología” la ciencia de los higos.

Para empezar no estamos hablando en griego clásico sino en español y para seguir la sicología actual se parece más al estudio de los higos que de las almas 😉

También podríamos empezar -digo yo- a escribir como en el siglo XIX y poner obscuro en vez de oscuro y otros muchos términos confusos que han quedado sepultados por unos hablantes que no los pronuncian. Ya puestos podríamos hablar como Cervantes, o hablar en latín directamente.

¿Pronunciarla?

¿Alguno de los presentes pronuncia esa p, pe de pérfida, de pasada, de prehistórica, pero no de sicología? Ejem, pido perdón, me he emocionado.

Muchas lenguas extranjeras no disponen de una academia de la lengua que “limpie, fije y dé esplendor” y así les va, que sus hablantes deben aprender la pronunciación de las palabras de una en una y deletreándolas…

Mirad cuántos premios Nobel de literatura hablan español y comparadlos con todos los demás premios Nobel que hablan español y decidme que no merece la pena erradicar lo inútil e inservible para el idioma con una lógica y un orden

Postdata: Estoy convencido que algún día se ventilarán la be la hache y unas cuantas más, aunque nosotros no lo veremos. ¿A alguien le parece mal?

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