Cómo afrontar la desmotivación en el plano laboral ¿Un signo de esta época?

Trabajo y poca valorización = Desmotivación

Para nadie es un secreto que la empresa del presente está inmersa en un entorno de negocios muy complejo, caracterizado por una dinámica de cambio acelerado, donde prima la inquietante sensación de afrontar una creciente incertidumbre acerca de que decidir, en base a cuales premisas planificar, y a que ha de hacerse para modelar el futuro con buenas probabilidades de éxito.

Semejante escenario se despliega en medio de una asfixiante crisis que pareciendo eternizarse, aun no parece generar las señales necesarias, para vislumbrar siquiera una prospectiva del futuro que sea al menos, medianamente optimista, y permita delinear un plan de acción constructivo.

Si a todo ello le sumamos el hecho de que no pocas empresas operan bajo criterios mercantilistas, operativos y de negocios, en el que más allá de cualquier otra consideración priva el retorno atractivo de la inversión de los accionistas, y la consolidación de una gestión operativa vinculada a estrictos indicadores de gestión y a criterios que la dotan de gran eficacia y eficiencia; tenemos entonces el arquetipo de una organización enferma y de cultura tóxica que opera insensiblemente, en desmedro del desarrollo personal y profesional de quienes siendo sus colaboradores, son ante todo personas con sueños, ambiciones y expectativas, que dedican lo mejor de su tiempo y compromiso para desarrollar y hacer realidad el plan de negocios de una organización, que la más de las veces carece de sensibilidad hacia las personas.

Las historias de profesionales hartos de su trabajo, emocionalmente desconectados de sus organizaciones, profundamente frustrados, y visiblemente temerosos de su futuro, son cada vez más preocupantes y frecuentes.

Necesidad, relevancia y pertinencia de motivar al trabajador

Se habla, con marcada insistencia acerca de la necesidad, relevancia y pertinencia de implantar en nuestras organizaciones programas para dotar al trabajador de los recursos, las herramientas y las prácticas que les permitan acceder a un saludable equilibrio entre su gestión profesional y su vida personal. A ese respecto, ya es un lugar común aprovechar las ventajas de humanizar el ambiente laboral aplicando algunas buenas prácticas de la Psicología Positiva, o desarrollando el nuevo concepto de Felicidad en el Trabajo.

Y sin embargo, estas iniciativas pueden ser no más que una declaración de buenas intenciones si los mandos directivos evitan tomar acciones al respecto, y subestiman cuan necesario y pertinente, es para la integridad de la organización y la salud de sus trabajadores, centrar su estrategia y su razón de ser en torno a las personas, y no obsesivamente, en función de garantizar atractivos retornos de la inversión a corto plazo, o en apuntalar la solidez del estado de resultados.

Las empresas pragmáticas, insensibles a las expectativas de las personas, y excesivamente mercantilistas de hoy, generan en sus colaboradores un sentimiento de profunda impotencia derivado de la sistemática cancelación de sus expectativas personales y de la postergación de sus metas profesionales, lo cual induce a una profunda sensación de insatisfacción y a una merma progresiva de su productividad y su compromiso hacia la organización.

Historias de trabajadores desconectados a su organización ¿Te identificas con alguna de ellas?

Fernando – Analista Financiero

Fernando, con 10 años de experiencia en una organización líder en el mercado de consumo masivo, aun cuando todavía es considerado como un profesional talentoso, serio y responsable, ya no dedica a su trabajo la misma pasión, entrega y compromiso de sus primeros años.

Algo ha cambiado; ahora la jornada diaria de trabajo transcurre con lentitud, carece de emoción y adolece de cierto sentido de propósito. Fernando parece haber olvidado que el futuro existe y que se construye día a día a través de las acciones y decisiones de las que nos responsabilizamos y hacemos cargo. Fernando ahora semeja ser un autómata inmerso en una organización en la que el tiempo parece haberse detenido, y las expectativas de desarrollo no son más que vanas ilusiones.

Angélica – Profesional de sistemas

Angélica, está profundamente decepcionada de su trabajo, cuando no vislumbra oportunidades ciertas de crecimiento y desarrollo profesional. Ella pertenece a una organización respecto a la cual percibe que es ciega a sus expectativas, y que poco o nada parece importarle lo que ella pueda estar sintiendo y padeciendo.

Angélica esta paralizada por el miedo a afrontar su realidad de manera proactiva, y hacer todo cuanto sea necesario para modificar su situación personal y profesional. El costo emocional de permanecer pasiva ante su realidad se ha traducido en una creciente desconfianza hacia los demás, que manifiesta exacerbando su carácter introvertido, y encerrándose en sus dudas y miedos.

Ernesto – Ingeniero Senior

Ernesto, Ingeniero Senior de una prestigiosa empresa constructora, suele permanecer en la oficina más tiempo que su jefe, un profesional inseguro y obsesivo que parece disfrutar del control y el poder que ejerce sobre su equipo de ingenieros, ahora integrado por profesionales desmoralizados y con baja autoestima.

Aunque, la mayor parte del tiempo, Ernesto reflexiona una y otra vez acerca de su angustiante perspectiva profesional, el prefiere permanecer el mayor tiempo posible en su sitio de trabajo, para evitar regaños derivados de su creciente déficit de compromiso hacia una organización castradora, que es por él percibida como un mal que necesariamente habrá de sobrellevar como una cruz sobre sus hombros.

Ana – Gerente de reclutamiento y selección de personal

Ana, una brillante Gerente de Reclutamiento y Selección de personal, difícilmente puede conciliar el sueño, cuando recuerda que día a día tiene que mostrar ante potenciales candidatos a ingresar a su organización, una imagen falsa y edulcorada de una empresa, que en realidad es desde hace cierto tiempo, ajena a las expectativas y emociones de quienes trabajan en ella, y que además, dista mucho de ser aquella cálida y humana empresa, en la que una vez soñó realizar sus expectativas y cristalizar sus sueños.

Ana está atrapada en un océano de dudas y cavilaciones, y no sabe exactamente que hacer y como buscar ayuda, para escapar de su reiterada pesadilla laboral, y darle un nuevo rumbo a su carrera.

Cristóbal – Gerente de operaciones

Cristóbal, un Gerente de Operaciones de una compañía manufacturera del sector de textiles, ya tiene un divorcio a cuestas y padece una ulcera gástrica incipiente, como resultado del apego desmedido a su trabajo, al cual dedica más de 12 horas diarias, incluyendo la mayoría de los fines de semana.

Al esperar de sus colaboradores una dedicación semejante, ha creado un clima laboral insufrible, que ha afectado la moral del equipo, ha incrementado el absentismo y ha deteriorado su compromiso hacia la organización.

Beatriz – Profesional

Beatriz, una joven y talentosa profesional de la generación de los Nativos Digitales, está harta de trabajar en un ambiente laboral aburrido y poco retador, en el que ha de afrontar políticas restrictivas para acceder a la Internet y aprender a su libre albedrio. Sus ideas e iniciativas no son siquiera consideradas por el hecho de ser una profesional sin mayor trayectoria en una organización jerárquica, respecto a la cual siente que está perdiendo su tiempo y su motivación de una forma miserable.

Esta inquieta profesional revisa su reloj obsesivamente, recrea imágenes de realidades más gratas, y celebra el momento feliz de regresar a su casa, donde finalmente tendrá la libertad para explorar, aprender y desarrollarse, en lo que verdaderamente le gusta, y la apasiona.

Alberto – Experto en gestión de proyectos

Alberto, un experto en gestión de proyectos con 20 años de experiencia, de los cuales ha dedicado los últimos 12, a una organización que es referente en su sector, está subsumido por la apatía de sentir que ya entrado en los 40, poco o nada puede hacer para potenciar su desarrollo profesional. Por más que lo intenta no puede evitar sentirse abrumado por la sensación de que ya no tiene sentido soñar e ilusionarse, ni desplegar la energía y las ansias de los años de la juventud, para intentar siquiera un cambio de rumbo profesional.

Con esposa y dos hijas, Alberto elude hacer comentarios de su perspectiva laboral, rumia su infortunio en el inquietante silencio de la noche, y admite con impotencia que la calidad de su vida emocional está profundamente afectada, ante la angustia generada por la posibilidad de engrosar las filas de los profesionales en paro.

Camila – analista de cobranzas

Camila, es una analista de cobranzas con 12 años de experiencia, que en sus primeros años había despuntado como una promisora profesional en el análisis de riesgo financiero, hasta que ingreso a otra organización seducida por una mejor retribución. Camila percibe con impotencia como el tiempo pasa, y con él, las posibilidades de acceder a interesantes oportunidades de Desarrollo Profesional, ante el hecho de permanecer en una organización en crisis, en la que ya no tiene opciones para continuar motivada, dedicar su mejor esfuerzo, y crecer.

Comprendiendo que muchos de los compañeros de su generación están desempleados, y que su trabajo actual le proporciona cierta tranquilidad financiera, ha decidido renunciar a la creencia de que un futuro mejor es posible, y está adoptando la postura acomodaticia de apoyar mecánicamente todas las iniciativas profesionales en las que todavía puede aportar valor desde su rol, con un costo emocional muy alto, al estar realizando un trabajo que ya no es de su agrado, y que desde el cual no puede acceder a oportunidades ciertas de crecimiento y desarrollo profesional.

Preguntas relevantes para los mandos directivos y otros factores de decisión

    • ¿Aún no saben que las personas que aman su trabajo y están comprometidas hacia su organización tienen mayores y mejores oportunidades de mostrar sus talentos y desplegar su verdadero potencial?
    • ¿Sabían que los profesionales que dan vida a la organización, a través de su motivación, talento y compromiso, son mucho más que maquinas con sentimientos, activos financieros, o piezas de una aceitada maquinaria para producir y generar ingresos? ¡Son personas!
    • ¿Todavía creen que a través de la supervisión obsesiva y de la aplicación de mecanismos de control que coartan la creatividad individual, y anulan cualquier concreción de un estimulante sentido de propósito, lograrán motivar y retener al talento que la organización precisa para alcanzar sus objetivos de negocios?
    • ¿Son ustedes realmente capaces de dotar a sus empresas de un perfil competitivo envidiable, si sus colaboradores son profesionales frustrados, emocionalmente desconectados a sus empresas y están buscando alternativas para escapar de una realidad que estrangula día tras día, sus intenciones de aprender, desarrollarse y aportar valor de negocios congruente con sus capacidades y potencial?
    • ¿Han olvidado que ante un clima de creciente incertidumbre y paralizante temor, en el que la Dirección de la empresa poco o nada hace para generar certezas, construir una visión compartida y estimular algún sentido de propósito, es imposible acariciar el sueño de disponer del mejor talento para que la organización pueda afrontar con las mayores posibilidades de éxito, los difíciles, inciertos y muy competidos escenarios de negocios de estos tiempos?

Conclusión

Responder a estas preguntas con honestidad, animo constructivo, y disposición a la acción, podría ser el primer paso para que muchas organizaciones enfermas rechacen categóricamente el triste papel de obrar como insidiosos vampiros emocionales, con su impacto negativo en la motivación, la integridad emocional, la salud física, y en el deseo de trascender y aprender, de quienes deberían ser su recurso más importante y preciado, las personas; y centren de manera contundente y decisiva, sus acciones tácticas y estratégicas en el objetivo de motivar, preservar, desarrollar y cautivar a quienes definen y son parte integral de su verdadero diferenciador competitivo, sus colaboradores.

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